Pero nos llegan muchas pregunta a la mente; ¿Qué es el judo? Es un deporte de contacto, un arte de defensa de origen japonés. Se practica descalzo y con un traje blanco de chaqueta y pantalón y un cinturón de tela que refleja el grado de conocimientos y habilidades alcanzadas. Desde 1964 es deporte olímpico y existen campeonatos del mundo desde 1956 para judokas adultos "profesionales" en categoría masculina y femenina. Como todas las artes marciales es una disciplina en la que se logran los resultados deportivos a largo tiempo, pero en la que se observan mejoras evidentes , tanto físicas como psíquicas, con solo unos meses de entrenamiento.
¿Y el judo infantil ? Hablamos de una de las actividades más divertidas para los jóvenes y para los niños y niñas. Es un deporte que educa, pues tiene como máxima "el respeto mútuo". Cada entrenamiento va justo en esa línea. Los saludos propios de este arte marcial y la educación con la que ha de tratarse en todo momento al maestro y a los compañeros, hacen que esta actividad influia para moldear el carácter del niño en positivo, siendo una gran ayuda para su comportamiento personal, en casa, en la calle, en el colegio, etc.
¿Para un niño no es un aprendizaje difícil? De ningún modo, el judo tiene una programación absolutamente reglada para conseguir ampliar la destreza de los niños. Las llaves son programadas dentro de cada color de cinturón para facilitar el entrenamiento. Pero si algo debemos resaltar en esas edades es ,insisto, la nobleza que impera durante los entrenamientos. En ellas prima la educación y el respeto mútuo. Además, aspectos como la flexibilidad, coordinación, equilibrio, etc, junto con la potenciación de algunas cualidades volitivas como la decisión o la autoestima, hacen que tanto los niños excesivamente tímidos como los hiperactivos, consigan encontrar el equilibrio adecuado para normalizar su carácter.
Respeto, educación.
¿ Mejoran fisicamente ? Con la práctica de todos los deportes existe una mejoría física evidente. Pero las artes marciales tienen un componente extra de contacto y esto ayuda a alejar los excesivos miedos y respetos de algunos para realizar ejercicios tan naturales como dar una voltereta o hacer una caída. Se les enseña técnicamente cada una de estas cosas y terminan realizándolas sin darse cuenta. Pero no olvidemos esos niños de caracter un poco difícil que también encuentran en el tatami la forma de relajar su personalidad. Este arte marcial es ideal para mejorar aspectos como la timidez excesiva o la hiperactividad de los pequeños. La propia dinámica de estas clases integra al niño en el grupo mientras se divierte haciendo judo, uno de los más nobles y educativos deportes de la actualidad.





